Los zapatos comestibles de Charlot

Fragmento de la película The Gold Rush

Ahí lo tenéis. Inconfundible. El gran Charlot comiéndose uno de sus zapatones en la versión sonora de 1942 de The Gold Rush. La historia de un buscador de oro que vive toda clase de acontecimientos para, al final, conseguir al amor de su vida y descubrir que lo demás no importa es solo una de las muchas películas en las que Charlie Chaplin se mete en la piel de este vagabundo con bigote curioso, pantalones anchos, chaqueta estrecha, sombrero de bombín, bastón de caña y zapatos demasiado grandes.

Charlie Chaplin, P.D. Jankens, Dominio público

Charlie Chaplin, P.D. Jankens, Dominio  público

“Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar”, dijo una vez el actor y cineasta del cine mudo por excelencia. Y eso es lo que consiguió este nieto de un zapatero (sí,sí,leéis bien, zapatero) e hijo de cantantes. Charlot fue capaz de engatusar a la audiencia haciéndole llorar y reír con los problemas e injusticias de la sociedad de su tiempo.

Charlot era, pues, un vagabundo con maneras de caballero que protagonizó varios cortos y largometrajes (muchos de ellos pensados y dirigidos por el propio Chaplin) y que se convirtió en el paradigma del cine mudo.

Portrait of Charlie Chaplin, CharlesC. Zoller, Dominio público

Portrait of Charlie Chaplin, CharlesC. Zoller, Dominio público

Aunque famoso por sus gestos exagerados y cómicos, Charlot (Carlitos en hispanoamérica) consiguió traspasar la barrera del sonido y protagonizar algunas películas cuya música compuso, cómo no, Chaplin. Por ejemplo, podemos pensar en This is my song (compuesta para la película A Countess from Hong Kong) o la famosa Smile, interpretada después por artistas de la talla de Celine Dion o Michael Jackson y compuesta por Chaplin para Modern Times junto a John Turner y Geoffrey Parsons.

This is my song, Charlie Chaplin (A Countess from Hong Kong )

Smile, Charlie Chaplin (Modern Times)

Y estas son solo algunas de las cosas que merecen ser contadas sobre Chaplin, el creador de el inocente y pobre Charlot, que caminó con sus zapatones por la historia del cine mudo hasta llegar al sonido y que, incluso entonces, fue capaz de hacerse un hueco y dejarnos melodías que todavía hoy escuchamos.

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3 respuestas a Los zapatos comestibles de Charlot

  1. Your song dijo:

    Inevitable sonreir al verle en escena! Gran Charlie Chaplin!

  2. Pingback: ¡Que os vaya bonito! | ConCalzador

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